Núcleo lleva el cobro de financieras de vehículos: calcula las cuotas, la mora y la multa al día de hoy, le dice a quién hay que llamar esta semana, y deja escrito quién hizo qué.
Hecho para ASEPAR S.A., financiera de vehículos en Costa Rica. Prendario y leasing.
Por qué
Le dice cuánto era la cuota. Pero cuando el cliente llama y pregunta cuánto debe hoy —con los días de atraso, la mora corriendo y la multa del mes— alguien tiene que sentarse a sacar la cuenta. Y esa cuenta, hecha a mano y con prisa, a veces sale mal.
| N.º | Vence | Cuota | Interés | Capital | Mora | Multa | A cobrar hoy | Estado |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 15 jul 2026 | ₡183 000,00 | ₡104 889,50 | ₡78 110,50 | ₡3 927,65 | ₡10 000,00 | ₡196 927,65 | vencida · 39 d |
| 2 | 15 ago 2026 | ₡183 000,00 | ₡102 533,17 | ₡80 466,83 | ₡829,98 | ₡5 000,00 | ₡188 829,98 | vencida · 8 d |
| 3 | 15 set 2026 | ₡183 000,00 | ₡100 105,75 | ₡82 894,25 | — | — | — | al día |
| 4 | 15 oct 2026 | ₡183 000,00 | ₡97 605,11 | ₡85 394,89 | — | — | — | al día |
Qué hace
Incluido el caso feo: cuando hay que ir por el carro.
Quién debe hoy, con mora y multa ya sumadas, y el mensaje de WhatsApp escrito para mandárselo.
Precio, prima, gastos y plazo; la cuota y la tabla completa salen en pantalla mientras usted escribe. Prendario o leasing.
El cliente abona de más y se le muestran las dos salidas: bajar la cuota o acortar el plazo, con cuánto ahorra en cada una.
La deuda se congela el día de la captura. Se anotan los gastos, se registra la venta, y el sistema dice cuánto se recuperó y cuánto se perdió.
Cuánto hay prestado, cuánto es capital y cuánto interés, lo que entra cada mes, y el reporte mensual listo para imprimir.
Su tabla de pagos impresa, con casillas para ir marcando y la cuenta donde deposita. La misma que ve la financiera en pantalla.
El cobrador cobra y formaliza; no toca las multas, la contabilidad ni la bitácora. Puede trabajar, no puede cambiar las reglas.
Quién registró cuál pago, quién anuló cuál, quién capturó cuál carro. No se edita ni se borra, ni a propósito.
Se lleva su cartera completa en un archivo, con un botón. Sus datos son suyos y no quedan secuestrados aquí adentro.
Todas las noches, cifrados y copiados fuera de la máquina. Y un comando que los restaura de prueba para confirmar que el día malo van a servir.
Cómo se ve
La foto del día: cuánto tiene afuera, cuánto es capital y cuánto interés, cuántos van atrasados, y qué entra en los próximos doce meses. Abajo, a quién hay que llamar hoy.
Quién debe, cuántas cuotas lleva encima, cuántos días de atraso, y el total a cobrar hoy con la mora y la multa ya sumadas. El botón de Mensaje arma el WhatsApp con el monto exacto.
El cuadre de la cartera —capital más interés es igual al total por cobrar—, lo que debería entrar cada mes, y lo que entró de verdad, separado en capital, interés, mora y multas. De aquí sale el reporte mensual.
Las pantallas son reales; los nombres, las cédulas y los teléfonos están cambiados por inventados. Los datos de un cliente nunca salen de su financiera.
Los paquetes
Sin versiones capadas: todas las financieras tienen las mismas funciones, los mismos respaldos y la misma bitácora. Lo único que cambia es cuántos créditos activos lleva.
El precio se conversa: depende del tamaño de la cartera y de cómo quiera arrancar. Escríbame y le paso el número el mismo día — no hay letra chica ni permanencia. El tramo se mide al cierre de cada mes y solo cambia después de dos meses seguidos por encima o por debajo de la línea, así que un mes bueno de feria no le mueve nada. La puesta en marcha se cobra una sola vez: cargarle la cartera que ya tiene, dejarle listas las cuentas y los comercios, y enseñarle a su gente.
La mejor forma de ver si le sirve es con sus propios números. Mándeme un mensaje y lo vemos.